La escasez y encarecimiento de memoria impulsa a las empresas hacia la nube
La creciente escasez de memoria DRAM y NAND, junto con el aumento de los costes de componentes, está provocando que numerosas organizaciones aceleren su migración hacia infraestructuras en la nube. Esta tendencia global afecta especialmente a grandes empresas tecnológicas, que buscan así mitigar el impacto económico y operativo de la crisis de suministros.
Incremento de la demanda y problemas de suministro
El mercado mundial de memoria se enfrenta a una recuperación de la demanda tras una etapa de reducciones de inventario. Según análisis recientes de Gartner y Omdia, los precios de los módulos DRAM y NAND han experimentado subidas significativas durante 2024, afectando directamente a los presupuestos de infraestructuras TI on-premise.
- Los precios de la DRAM han subido más del 20% solo en el primer trimestre de 2024.
- La NAND flash muestra aumentos similares, con previsión de continuar esa tendencia en los próximos meses.
- La escasez está especialmente agravada en componentes de nueva generación para centros de datos, intensificando la competencia por el suministro entre fabricantes y grandes corporaciones.
Las compañías apuestan por la flexibilidad de la nube
Ante la incertidumbre en la cadena de suministros y costes impredecibles, muchas empresas han decidido trasladar cargas críticas a plataformas cloud. Los principales proveedores hiperescalares, como AWS, Azure y Google Cloud, reportan incrementos en la contratación de servicios gestionados, especialmente de almacenamiento y computación bajo demanda.
Estos servicios permiten a las organizaciones:
- Reducir la inversión inicial en hardware y evitar desembolsos elevados en memoria y almacenamiento on-premise.
- Aumentar la flexibilidad y escalar recursos de acuerdo a las necesidades reales, afrontando mejor periodos de alta volatilidad.
- Optimizar el coste total de propiedad (TCO) en escenarios de presupuestos ajustados.
Recomendaciones de expertos y futuro próximo
Las consultoras tecnológicas y analistas recomiendan a los departamentos de TI revisar sus estrategias de adquisición de hardware e incluir la diversificación hacia la nube como elemento de resiliencia ante futuras disrupciones de la cadena de suministro (más información). Asimismo, se aconseja mantener una monitorización activa del mercado de componentes y desarrollar acuerdos flexibles con proveedores de servicios cloud.
Mientras persista la volatilidad en el mercado de memoria, todo apunta a que la tendencia de migración a la nube se intensificará, especialmente en sectores críticos que requieren gran capacidad computacional y almacenamiento bajo demanda.

