En España, el 21 % de los ciudadanos afirma haber oído hablar de las cookies pero no comprende su función, mientras que un 1 % desconoce completamente el término, según revela el estudio “Somos Datos” de la consultora digital Redegal (Europa Press). Esta alarmante cifra expone una brecha crítica en la alfabetización digital que impacta la ética del consentimiento web.
¿Qué revela el estudio “Somos Datos”?
El informe, realizado durante el primer semestre de 2025 a más de 1.000 adultos en España, muestra que:
- 78 % sí comprende qué son las cookies.
- 21 % ha oído hablar, pero sin entender su funcionamiento.
- 1 % no sabe nada acerca de ellas (Efe Comunica).
La falta de comprensión no se limita a un grupo concreto: afecta a todas las franjas de edad de manera transversal.
Implicaciones para el consentimiento informado
Aunque la legislación española y europea exige banners de cookies con información clara y consentimiento explícito, estos resultados cuestionan la validez real del consentimiento recogido. Si un usuario no entiende qué es una cookie, difícilmente puede otorgar un consentimiento libre e informado.
Esto plantea un reto para las empresas, obligadas a garantizar transparencia y simplicidad en la forma en que presentan esta información.
Publicidad personalizada: ¿entre utilidad y reservas?
El uso de cookies impacta directamente en la publicidad digital. El estudio destaca que:
- El 58,7 % de los encuestados reconoce que los anuncios que ve están adaptados a sus intereses.
- Solo el 15,7 % considera útil esta personalización.
- El 52,2 % la acepta con reservas debido a preocupaciones de privacidad.
- El 32,1 % prefiere recibir anuncios genéricos.
Esto refleja un claro dilema entre personalización y privacidad, donde los usuarios siguen mostrando desconfianza.
Una oportunidad para mejorar la alfabetización digital
Para Diego Antelo, especialista en Digital Analytics & Marketing Automation, ignorar este déficit sería un error grave. Al contrario, se trata de una oportunidad para educar y fortalecer la confianza digital de los usuarios.
“Cuando un usuario acepta una cookie sin saber qué implica, ese consentimiento no puede considerarse libre ni informado”, advierte.
Acciones recomendadas para empresas y administraciones:
- Usar un lenguaje accesible y evitar tecnicismos.
- Explicar el propósito de las cookies con ejemplos visuales o interactivos.
- Lanzar campañas de concienciación digital para reforzar la cultura de privacidad.
El hecho de que uno de cada cinco españoles aún no comprenda qué significan las cookies evidencia un déficit de alfabetización digital. Este reto no solo afecta a los usuarios, sino también a las empresas, que deben redoblar esfuerzos en transparencia y pedagogía digital.
Más allá de una obligación legal, explicar qué son las cookies de forma clara es clave para construir una relación de confianza en la era digital.

